Familias en su presencia · Día 39
Una familia remanente
Parte 4 de 4 · Misión para todos
El fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios y velad en oración
(1 Pedro 4:7)

Basta ver los noticieros por unos minutos para notar la confusión, la violencia, el egoísmo y la corrupción que inundan nuestra cultura y sociedad. Muchos de los videos más virales reflejan una humanidad que, en gran medida, vive alejada de los principios de Dios. Aunque esta realidad no nos toma por sorpresa, en medio de ella, Dios siempre ha tenido un pueblo fiel: un remanente.
Desde la entrada del pecado, Dios ha llamado a familias a permanecer firmes. En los días de Noé, la maldad llenaba la tierra, pero una familia decidió creer y obedecer a Dios (Génesis 6:5, 8). Aunque eran pocos, su fidelidad los convirtió en el remanente que Dios preservó en medio del diluvio.
Hoy ocurre algo similar. Apocalipsis describe al pueblo de Dios como aquellos «que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo» (Apocalipsis 12:17). Ser parte del remanente no significa ser superiores, sino decidir cada día permanecer fieles a Dios, aun cuando la mayoría elija otro camino.
Pero el remanente no solo está llamado a mantenerse firme; también ha recibido una misión. Apocalipsis 14:6-12 presenta el mensaje de los tres ángeles: anunciar el evangelio eterno, invitar a adorar al Creador y llamar a las personas a salir de la confusión del mundo y prepararse para el pronto regreso de Jesús.
Y esta misión comienza en casa.
Un hogar del pueblo remanente es un lugar de oración, donde se vive con integridad y se refleja la fe en las decisiones diarias. La Biblia nos recuerda: «El fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios y velad en oración» (1 Pedro 4:7).
Hoy, Dios busca familias con corazones disponibles, dispuestas a permanecer fieles y ayudar a otros a prepararse para el pronto regreso de Jesús. La pregunta es: ¿responderá tu hogar al llamado de vivir como parte del remanente de Dios en este tiempo final?
Profundicemos
Lectura adicional: 1 Reyes 18:2-16.
- 2
Fue, pues, Elías a mostrarse a Acab. Y el hambre era grave en Samaria.
- 3
Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso de Jehová.
- 4
Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua.
- 5
Dijo, pues, Acab a Abdías: Ve por el país a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos, a ver si acaso hallaremos hierba con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias.
- 6
Y dividieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue por un camino, y Abdías fue separadamente por otro.
- 7
Y yendo Abdías por el camino, se encontró con Elías; y cuando lo reconoció, se postró sobre su rostro y dijo: ¿No eres tú mi señor Elías?
- 8
Y él respondió: Yo soy; ve, di a tu amo: Aquí está Elías.
- 9
Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate?
- 10
Vive Jehová tu Dios, que no ha habido nación ni reino adonde mi señor no haya enviado a buscarte, y todos han respondido: No está aquí; y a reinos y a naciones él ha hecho jurar que no te han hallado.
- 11
¿Y ahora tú dices: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías?
- 12
Acontecerá que luego que yo me haya ido, el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las nuevas a Acab, al no hallarte él, me matará; y tu siervo teme a Jehová desde su juventud.
- 13
¿No ha sido dicho a mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová; que escondí a cien varones de los profetas de Jehová de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve con pan y agua?
- 14
¿Y ahora dices tú: Ve, di a tu amo: Aquí está Elías; para que él me mate?
- 15
Y le dijo Elías: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que hoy me mostraré a él.
- 16
Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a encontrarse con Elías.
Reina-Valera 1960 · © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988
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¿Qué nos revela este pasaje sobre el carácter y la obra de Dios?
- 2
¿Cómo se aplica esto a nuestra familia hoy?
- 3
¿A quién y cómo podemos compartir esta enseñanza durante la semana?
Conversemos
- 1
¿Qué significa ser el pueblo remanente?
- 2
¿Por qué es imperativo permanecer fiel a Dios en los últimos días?
- 3
¿Qué desafíos enfrenta tu hogar hoy para ser fiel a Dios?
Accionemos
Tomen este momento para examinar su corazón, pedir perdón a Dios por aquello que no ha estado conforme a su voluntad y renovar el compromiso de permanecer fieles a Él cada día, hasta el final.
Fuente editorial de esta lección
Familias en su presencia, Misión para todos · Día 39, páginas 101-102. Unión Panameña, mayo de 2026.
Texto íntegro del devocional impreso. Solo se corrigieron los saltos de línea y la hifenación que introduce el PDF. Los pasajes de la lectura adicional provienen de la Reina-Valera 1960.
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