Día 36 de 4090% del recorrido

Familias en su presencia · Día 36

¿Qué tienes en tus manos?

Parte 4 de 4 · Misión para todos

¿Qué es eso que tienes en tu mano?

(Éxodo 4:2)
Imagen de la lección: ¿Qué tienes en tus manos?

Aún recuerdo cuando iniciamos nuestro proyecto de Cordón de Tres en 2019. No teníamos ningún conocimiento sobre pódcasts, videos en YouTube ni creación de contenido para redes sociales. Solo contábamos con una computadora, un celular y un micrófono que compramos en Amazon. Pero decidimos empezar. Nuestro anhelo era simple: llevar esperanza a los matrimonios jóvenes. Hoy es difícil medir el alcance y el impacto que Dios ha permitido a través de Cordón de Tres en distintos lugares del mundo.

A veces pensamos que para servir a Dios como familia, necesitamos más tiempo, más recursos o más capacidades. Sentimos que no estamos lo suficientemente preparados, que no somos lo bastante espirituales o influyentes para hacer una diferencia. Pero la historia de Moisés nos enseña una verdad poderosa sobre la misión.

Cuando Dios llamó a Moisés para liberar a su pueblo, él respondió con excusas: «¿Quién soy yo?», «¿Y si no me creen?», «No sé hablar bien». Entonces, Dios le hizo una pregunta sencilla: «¿Qué es eso que tienes en tu mano?» (Éxodo 4:2).

Moisés solo tenía una vara; una herramienta común de pastor. Nada impresionante. Sin embargo, cuando la puso en las manos de Dios, esa vara se convirtió en instrumento de milagros. La lección es clara: Dios no cumple su misión con lo que nos falta, sino con lo que ya tenemos.

Como familia, tal vez no tengan grandes recursos, pero sí tienen algo en sus manos: una casa que puede ser un lugar de refugio, un auto para ayudar a un vecino, un celular para enviar mensajes de ánimo, una terraza amplia para un grupo pequeño.

Lo que el Señor quiere hacer a través de su hogar no depende de su capacidad, sino de la de Dios. Por eso le dijo a Moisés: «Yo estaré contigo» (Éxodo 3:12). Lo mismo es cierto hoy. Consagren lo que tienen en sus manos y permitan que Él haga mucho más de lo que pueden imaginar.

Profundicemos

Lectura adicional: Mateo 25:14-30.

  1. 14

    Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

  2. 15

    A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

  3. 16

    Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

  4. 17

    Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

  5. 18

    Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

  6. 19

    Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

  7. 20

    Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

  8. 21

    Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

  9. 22

    Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

  10. 23

    Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

  11. 24

    Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

  12. 25

    por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

  13. 26

    Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

  14. 27

    Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

  15. 28

    Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

  16. 29

    Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

  17. 30

    Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.,

Leer el capítulo completo

Reina-Valera 1960 · © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988

  1. 1

    ¿Qué nos revela este pasaje sobre el carácter y la obra de Dios?

  2. 2

    ¿Cómo se aplica esto a nuestra familia hoy?

  3. 3

    ¿A quién y cómo podemos compartir esta enseñanza durante la semana?

Conversemos

  1. 1

    ¿Con qué recursos materiales, tecnológicos o económicos contamos para la misión de Dios? ¿Qué nos impide poner estos recursos a

  2. 2

    disposición de Dios y su iglesia? ¿Cómo podemos ser más creativos con lo que ya

  3. 3

    tenemos para alcanzar a más personas?

Todas tus respuestas están guardadas

Accionemos

Hagan un inventario esta semana de las cosas que tienen y que pueden ser utilizadas para el cumplimiento de la misión. Definan en oración cómo usarlas de forma creativa y pidan a Dios el valor para hacerlo.

Fuente editorial de esta lección

Familias en su presencia, Misión para todos · Día 36, páginas 95-96. Unión Panameña, mayo de 2026.

Texto íntegro del devocional impreso. Solo se corrigieron los saltos de línea y la hifenación que introduce el PDF. Los pasajes de la lectura adicional provienen de la Reina-Valera 1960.

Lleva contigo tus respuestas

Descarga un PDF privado con tus respuestas, reflexión y decisión de esta lección.

Anterior